A+ A A-

Noche de Reyes Featured

Bartolomé Marcos

Los parabrisas de los automóviles aparcados en la zona próxima al Paseo Ribereño, testimonian cada mañana los rigores del soleado pero crudo invierno ciezano, con las gotas de rocío y la condensación de humedades que las bajas temperaturas, de bastantes grados bajo cero, brrrrr, ¡qué frío!, convierten en una durísima capa de hielo cuya necesaria eliminación desquicia a mi hija menor, Patricia, cuando tiene que coger su Seat León en esta época del año para trasladarse al CEIP La Paz de Yecla, en el que trabaja este curso. Nada que no sea natural, ¿verdad? ¿o no recuerdan ustedes el villancico popular que habla de los fríos de Enero, aquel que, entre otras cosas, dice:  Ya le llevan al Rey de los cielos /Mantillas, pañuelos, fajitas y corsés / Porque vienen los fríos de enero / Y está casi en cuero / El niño Manuel”? /. Pues eso, que el frío en esta época del año es algo natural por estas latitudes desde siempre, bueno además para la germinación, floración y maduración de los maravillosos y preciados frutos y frutas de nuestros fértiles campos que son asombro y buque insignia de la huerta de Europa (sic), por lo que no se entiende bien el afán que les ha entrado a muchos por envenenarnos quemando lo que sea a todo trapo y tren y convirtiendo en tóxico un medio ambiente que de otro modo sería saludable, agradabilísimo y hasta paradisíaco (aún siendo comprensivos con las razones de mercado y con los problemas de supervivencia de los agricultores y sus cooperativas en las que se fundamenta la economía ciezana y blablablá). En fechas próximas venideras la situación, cíclicamente reiterada, alcanzará su recurrente cenit y paroxismo. Si no, al tiempo, o sea, hasta pasado mañana. Búsquenle solución, por favor, que la tiene sin asfixiarnos. Y a otra cosa, mariposa.

Por cierto que una de esas frías mañanas a las que hacía referencia fue la del sábado, 5 de Enero, día de la Noche de Reyes 2019 en la que justamente a la altura de la pasarela peatonal de madera sobre el antiguo “cauce” del río, en la zona de la isla, convertida en peligrosísima pista de patinaje por el rocío, helado también, sobre las tablas, me crucé con un buen amigo, maestrescuela, colega en educativas tareas y durante unos años contertulio radiofónico en ONDA Cieza, Antonio Segura Martínez, siempre jovial y dicharachero, siempre cordial…buena gente. Esta noche vienen los Reyes, Antonio, le dije. Sí, vienen tres…que vengan y que se vayan… cuatro, me respondió él, que no desaprovecha ocasión o circunstancia para explicitar su pensamiento político, que no está precisamente muy en la línea de comulgar con ruedas de molino ni con monarquías, por muy parlamentarias o constitucionales que puedan ser mientras sean hereditarias, es decir, dimanadas de derechos de bragueta y entrepierna. Reímos un momento la gracieta y siguió cada uno después su gélido camino.

Llegado a casa tras la caminata matinal, reviso los guasaps en el móvil y me tropiezo con el feliz encuentro de un relato, otrosí, de Reyes, publicado en twiter, en el que un padre cuenta las dificultades que tuvo que afrontar para colaborar con los Reyes Magos de manera que podamos contribuir a que nuestros hijos despierten a la mañana siguiente con una hermosa sorpresa. Mi identificación fue total. Eso que contaba el padre en su relato también me había pasado a mí. Tal cual. Y seguramente a usted, lector. Nos cuenta el padre una anécdota que les ocurrió hace dos años en la noche de la llegada de los Reyes Magos y en la que estuvieron él y su esposa a punto de arruinarlo todo por un pequeño descuido que pudo provocar que los descubriera el mayor de sus hijos, que entonces tenía siete años. Aclara el padre en su relato que, a pesar de que hay varias opciones para dejar los regalos por la noche, él y su esposa eligieron una que quizás no es la más sencilla: la habitación de los niños mientras éstos duermen.Sé que hay varias opciones (sigue contando el padre) para "dejar" los regalos que traen los Reyes: en el salón, en el pasillo, en la puerta de casa... pues nosotros escogimos la más arriesgada, en un alarde de atrevimiento sin demasiado sentido: dejarlos en su habitación mientras dormían. Pues bien. Mi hija sin problemas. Ella cuando se está poniendo el pijama ya está roncando, es de sueño fácil y profundo. Pero el mayor... un saco de nervios. Vueltas y más vueltas. Y patada. Y otra vuelta. Las once. Las doce. La una. LAS DOS…Me pasa uno. Lo coloco. Otro. Lo coloco. Yo le voy diciendo con señas los que quiero. No me entiende. Me altero. ¿Habéis discutido alguna vez tan solo con señas, sin emitir sonidos? Conviene no olvidar que llevo una manta en forma de túnica. Mi mujer no puede aguantar la risa. Me da el juguete que le indico. Pero lo cojo mal. Y se cae al suelo. PÁNICO. HORROR. El niño se mueve. Mi mujer, cobarde, se va corriendo. ME HA DEJADO SOLO. Estoy paralizado. Sudor frío. De repente la vocecilla de mi hijo: "¿Quién eres?". Mi vida en diapositivas. Se me podrían haber ocurrido muchas opciones. A toro pasado es muy fácil. Pero en ese momento obedezco a mi instinto. Pongo voz de fantasma y suelto: "NO MIRES O ME LLEVO TODOS LOS JUGUETES. CIERRA LOS OJOS". Y me fui poco a poco como si fuera levitando. Mi hijo se quedó en silencio, yo creo que con la sangre helada. Ya no metimos más regalos, se quedaron en la puerta. Mi mujer en el salón casi temblando: "Qué". Y yo: "Qué de qué". "Qué ha pasado". "Nada". De nuevo el instinto.

Al cabo, uno cree, o mejor, todos creemos, en lo que queremos creer. Cada uno se monta la felicidad a su medida, cuando se va teniendo edad para ello. Ser felices es querer ser felices, empeñarse en serlo, en que lo somos a pesar de todo. Trabajárselo…¿O qué pensabais?

This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

ESTAMOS EN FACEBOOK

Convocatorias

Convocatoria del “Premio al Solidario Anónimo 2019 XX Edición”

Convocatoria del “Premio al Solidario Anónimo 2019 XX Edición”

La Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Cieza, a través de su Of...

Música en el solsticio de verano

Música en el solsticio de verano

El 21 de junio, coincidiendo con el solsticio de verano, se celebra el Día Eur...

Se abre el plazo de admisión en la Escuela Oficial de Idiomas del 14 al 21 de junio

Se abre el plazo de admisión en la Escuela Oficial de Idiomas del 14 al 21 de junio

Aquellas personas que deseen informarse de manera presencial sobre la oferta f...

Latalaya.org