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Pablo Iglesias: El Rey desnudo Featured

David Fernández Sánchez.- La negativa de Mónica García a Pablo Iglesias sobre la propuesta de este último a reeditar una nueva “confluencia” entre la confluenciada Unidas Podemos y Más Madrid, ha marcado un punto de inflexión sobre la supremacía de Iglesias y su partido sobre la izquierda a la izquierda del PSOE, y esto obligará a la reconfiguración de estos espacios políticos frente al nuevo periodo electoral que se abre con las elecciones a la Comunidad de Madrid.

La “supremacía” de Pablo sobre la izquierda es un relato que se ha construido en base a los propios éxitos electorales de Podemos pero, sobre todo, después de las elecciones generales de diciembre del 2016 que marcaron el techo electoral de la formación morada, por la asunción de esta supremacía por parte de la Izquierda Unida de Alberto Garzón; asunción que se ha intentado remarcar como un dogma en beneficio de la sacrosanta unidad de la izquierda.

De este dogma se ha arropado Iglesias para apabullar al resto de actores de la izquierda alternativa para configurar espacios electorales capitaneados siempre por Podemos, con sus reglas, sus principios y sus propias prerrogativas, un ‘arropaje’ que visto lo que ha sucedido en Madrid con la decisión de Mas Madrid de no compartir una coalición, solo era apreciado por los de Garzón.

La decisión de Mas Madrid ha significado un baño de realidad para los apóstoles de la manida confluencia en torno a Podemos y ha dejado al proyecto de Iglesias y Garzón al desnudo, con unas expectativas electorales similares a las que tenía IU antes de la aparición de Podemos, sin ejemplos claros de que esta estrategia haya contribuido a mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora  y que solo ha contribuido a seguir siendo la denostada muletilla de los gobiernos del PSOE en gobiernos autónomos, ayuntamientos y ahora en el gobierno del Estado.

La incierta deriva ególatra de Pablo Iglesias que se instrumentaliza a base de golpes de efecto o supuestas jugadas magistrales, deja a Izquierda Unida en un mar de incertidumbre: ¿Será esta la retirada definitiva de Pablo Iglesias de la primera línea política? ¿Será un reposicionamiento de Iglesias en función de sus propios intereses personales para seguir influenciando sobre este espacio político desde la sombra, o desde la luz de los focos televisivos? ¿Cómo se entenderá por el resto de “delfines” que sea Yolanda Díaz la heredera digital del nuevo liderazgo de Unidas Podemos? ¿Cómo se leerá en IU el que su secretario general no haya sido tenido en cuenta para suceder a Iglesias? La contestación a estas y otras muchas incógnitas que rodean al futuro político de Pablo Iglesias van a provocar una nueva reconfiguración del espacio de Unidas Podemos de cara a las elecciones municipales y autonómicas del 2023 para el que los sondeos en la Región de Murcia, que ya no cuentan con IU en solitario, avanzan una posible debacle electoral.

Llevamos en Izquierda Unida siete años hablando sobre las maravillosos ropajes de Pablo Iglesias y va Mónica García y nos dice que es posible construir espacios políticos en la izquierda al margen de la tutela de Podemos, que es importante que cada partido tenga su propia autonomía, que es legítimo que cada partido decida con responsabilidad, asumiendo las consecuencias, su propio futuro político, que la confluencia fagozitadora no es más que una sucia estratagema para seguir acomodando los agradecidos culos de unos pocos, en definitiva, que Pablo Iglesias, Unidas Podemos……están en pelotas.

Salud y Resistencia!!!

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